viernes, 2 de agosto de 2013

Doğum günün kutlu olsun

La vida da más vueltas que una maldita noria con velocidad de montaña rusa. Tendrás más conocidos que calcetines en el cajón, aún con algún agujerito insinuante, escondido para que mamá no lo vea. Tendrás más problemas que pelusas bajo la alfombra. Y serás más feliz que el mar chocando contra un iceberg, moviendo barcos y saludando pingüinos. Los rascacielos quedan bajos a tu altura, las joyas apagan su brillo ante la belleza de tu corazón, los titanes rinden pletiesía a tu fuerza y las estatuas quedan de nuevo de piedra ante tus actos. Las lágrimas rompen espejos, así como los sueños rompen pesadillas, y así como tu presencia rompe cuchillos. La playa acoge colillas olvidadas por insensatos, así como el autobús acoge viajeros perdidos, y así como tú acoges la risa. ¿Quién pinta de rojo tus mejillas y viste de blanco tu vestido? Que yo le compraré el tulipán para tu altar. ¿Quién ve unicornios a la orilla del lago? Que yo traigo al psicólogo para que los observe también. ¿Quién derrama vasos de agua sobre tus pupilas? Que yo lo tomaré por zombie y te serviré sus sesos en una botella de cristal. La luna se merece un beso al aire que vuele hasta su cráter nuclear. La estrella se merece un silbido del viento, y un aullido de la fiera que llevas dentro. Y ahora, déjame decirte, no, no, no, déjame gritarte, no, no , no, déjame cantarte que te quiero, que eres esa concha que encontré un día en la playa y con la que fabriqué mi collar, que eres ese glóbulo rojo que le da sentido al latir de mi corazón, que eres ese cargador que le devuelve la vida a mi batería baja. ¿Cuántos momentos habremos pasado juntas? Nunca los conté. ¿Cuántas locuras nos habremos imaginado? Nunca las conté. ¿Cuántas risas le habremos escupido a la brisa? Nunca las conté. ¿Cuántos días hace que te conozco? Nunca los conté. ¿Y sabes qué? No los necesito contar. No quiero contarlo. Porque algo que dura eternamente, no necesita ser contado. Sólo me queda desearte un feliz cumpleaños, y espero que estés preparada para soportarme toda una vida.

martes, 30 de julio de 2013

¿Quién eres tú?

 ¿Quién eres tú? Serás la cuerda para saltar muros. Quizás, el agua oxigenada para mis heridas. Serás la inyección contra el dolor o la vacuna de sonrisas. Quizás, la escoba que recoge el polvo del corazón. Serás el abrillantador de los muebles rotos del tiempo. Quizás, el abrazo de las almas eternas. ¿Serás el hado madrino de las flores de mi purga, el guardián de los lagos olvidados y cristalinos, de los espejos de papel, el ángel de las puertas de mis ojos, la operación sin resolver, la canción que se repite una y otra vez, el quirófano vestido de cal y arena, de lilas y violetas? ¿Qué quieres tú? Querrás un brillo cuando el mal cunde y cerca en los infiernos. Tal vez, requisar las lágrimas para devolverlas a su lugar de procedencia, con mamá agua. Querrás que los pájaros busquen su libertad condicional, encarcelados en pecado capital sin denunciar. Tal vez, que las direcciones apunten hacia mí. Querrás caminos a seguir. Tal vez, que los pegamentos se resequen, porque la saliva pega mejor. ¿Querrás salvar mi vida ante las de los demás, comprarme una peluca de pelo infinito para poder bajar de la torre, rechazar el bostezo de las neuronas dormidas? Busca el escondrijo para jugar al pilla pilla, encuentra el cargador a esta batería sin vida, funde la escarcha para nadar sobre ella de isla a isla, de punta del lápiz a punta del bolígrafo. Dime que nunca te irás, grítalo como tantas veces más, que yo lo necesito oír. Que necesito alguien a quien pedir abrazos, alguien a rogar un beso en la mejilla, alguien a quien nunca me atreva a pegar, alguien que mire por mi cuando yo no veo más allá, alguien que me levante cuando yo no tengo fuerzas, que aparte la piedra del camino, que me ayude a ganar contra estas bacterias, estos niñatos, cuando estamos en desventaja porque solo somos dos, que se quede hasta las tantas porque yo no quiero dormir. Y a cambio, necesítame.