La soledad es algo relativo.Es más, no tiene por qué ser negativo. Generalmente las personas necesitamos compañía y, en mi caso, todavía más, pues a mi me encanta estar rodeada de gente, tener miles de amigos, y temo a la soledad, a un ''forever alone''...Pero a veces agradecemos estar solos, lo necesitamos con urgencia. Pensar, descansar, reflexionar, obtener un momento contigo mismo/a. Escaparnos a nuestro mundo feliz, soñar, poner en orden nuestras ideas. Tener un lugar y un tiempo que sólo nos pertenezca a nosotros. Mirándolo desde esta perspectiva...¿a qué ya no suena tan mal?. Porque a veces queremos silencio, prescindir de la palabra, estar en paz con nosotros, incluso 'purificar' nuestra alma. Nadie te conoce mejor que tú, pues en esta vida no hay polos totalmente iguales, por eso de vez en cuando necesitamos coherencia y acudimos a nuestro corazón, a nuestra mente...Otras veces tu no eliges la soledad, simplemente ella te encuentra, tal vez bruscamente, o tal vez ya la esperabas. En ese momento te preguntas ''¿Qué habré hecho mal?'' , y te ahogas en un profundo mar de dudas. Y, en realidad,¡cuánta hipocresía!, pues siempre te tendrás a ti mismo.
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